18 jul. 2013

¿Y si Edward fuera venezolano?


 Por Tamara Suju Roa

Pido disculpas por caer en el juego del régimen y su nueva atracción que al momento de escribir estas líneas no sabemos si se incorpora o no al circo, pero que ya tiene sin necesidad de mucha coreografía su propio show montado. Lo que pasa es que Nicolás cree que mientras mas bulla haga con temas como éste, los venezolanos nos mantendremos distraídos y se nos olvidarán todas las calamidades del día a día, incluyendo la impugnación de las elecciones, la designación de los nuevos rectores del CNE, los vicios que la oposición democrática le exige corregir y que el Centro Carter y el Instituto de Altos Estudios Europeos han descrito con bastante claridad.

Pero hoy quiero hacer otro juego con ustedes. Imagínense que surge de las entrañas del SEBIN un funcionario de alto vuelo, al que voy a llamar de ahora en adelante "Chucho". Por las manos de Chucho han pasado expedientes y órdenes ilícitas, violatorias de los derechos humanos. Además es muy conocedor de las arterias principales del gobierno con el régimen cubano, con los rusos, bielorrusos, chinos, iraníes, e incluso con los grupos irregulares como las FARC y algunos otros de América Latina con los cuales la Revolución del siglo XXI tiene contactos privilegiados. Chucho ha decidido revelar algunas cosillas que mucho se han denunciado pero que, por estar los poderes del Estado secuestrados, no se han investigado, como, por ejemplo, la desaparición y tortura de los hermanos Guevara y de otros presos políticos del régimen, así como todas aquellas denuncias que se encuentran documentadas en organismos internacionales. Parece que ya no hay funcionarios con la suficiente entereza en las instituciones venezolanas para hacerles frente, caiga quien caiga.

Pero Chucho también esta enterado de asuntos de corrupción y cobro de comisiones por jugosos negociados que altos funcionarios del régimen han realizado con sus "mejores amigos" internacionales, está enterado de como funciona la red de espionaje que el régimen cubano ha montado dentro de los cuarteles para sapear a nuestros militares, está enterado de como el gobierno espía a la oposición venezolana, que aparatos usa para grabarlos, a quienes siguen y como, poco a poco, han tramado el amedrentamiento e intimidación de todo ser vivo que habita en el país y que se atreve a pensar distinto, para que se someta incondicionalmente y no reclame sus derechos.

¿Ustedes se imaginan la reacción de los personajes del circo? Aquellos que tienen en su conciencia haber sido cómplices por acción o por omisión de violaciones a los derechos humanos, actos de corrupción, de haber cometido lo que en cualquier país sí sería delito de traición a la patria, como por ejemplo aquella conversación de Mario Silva con el militar cubano dentro de las instalaciones de Fuerte Tiuna; o el lavado de dinero procedente del enriquecimiento ilícito obtenido a través de mal uso del poder, o de las relaciones con redes del narcotráfico y del terrorismo. Nos imaginamos como estarían temblando y tratando de esconderse bajo el paltó de Nicolás.

La pregunta que nos hacemos todos los venezolanos, sin distinción de color político, es que pasó con los miles de millones de dólares que percibió el Estado en los últimos 14 años, que los mas altos funcionarios del régimen hayan tenido que salir desesperados a pedir fiado por el mundo entero para que nos manden desde papel toilette hasta caraotas negras. ¡Un país petrolero rico en recursos naturales y minerales pasando por esa humillación!

Primero deben ocuparse ver la viga en el ojo propio, antes de ocuparse de la paja en el ojo ajeno. Hablar mal de los Estados Unidos, y deshacerse en elogios para con una persona que sí traicionó su juramento y a su país, no es muy creíble que se diga para un gobierno cuyo rabo de paja llega hasta la Serranía de la Neblina, allá en el Amazonas. No sólo se gastaron la plata que había en la caja, sin hablar de la que se embolsillaron, sino que con sus estatizaciones confiscatorias destruyeron el aparato productivo nacional.

Pero si todo esto no es suficiente, pregúntate Nicolás, ¿porque los hermanos Castro se han cuidado tanto de no ofrecerle asilo a Edward? Será que saben algo que tu no sabes? Cada gobierno tiene su Edward y este podría tener más de uno.

Para concluir quiero expresarles toda mi solidaridad a Nelson Bocaranda, María Corina Machado, al profesor Germán Carrera Damas y a Richard Mardo quienes junto a Leopoldo López y otros venezolanos dignos y demócratas son en estos momentos perseguidos con obsesión por del régimen de Nicolás.

@Tamara_Suju