25 sept. 2013

“Mi padre sabe lo que pasó el 11A, por eso no quieren que hable”

La historia de Venezuela cambió el 11 de abril de 2002. Los acontecimientos ocurridos ese trágico jueves determinaron el futuro político de la nación. En sólo unas horas, un grupo de hombres y mujeres quedaron inmortalizados y sus actos serán recordados por las siguientes generaciones y se estudiarán en las aulas escolares. Uno de los nombres que está impregnado en la memoria de los venezolanos es el comisario de policía Lázaro Forero. El corresponsal en Madrid de Informe21, José A. Puglisi, ha conversado con Aramys Forero, una de las hijas del reconocido preso político, para ahondar en cómo han vivido durante los últimos 11 años la experiencia de la persecución política.

Aramys Forero podría aparentar ser una madrileña más, pero ni intenta serlo. Su cabello azabache y tez morena son un recordatorio de las raíces caribeñas, que exhibe orgullosa. El pasado es algo que lleva pegado a la piel, ya que con 19 años fue testigo de cómo su padre pasaba de ser un reconocido comisario de policía a un preso político. “Ver cómo entregaban a mi padre desde la embajada de El Salvador a las autoridades venezolanas, junto con Henry Vivas, lo llevo grabado en mi mente como si fuera ayer”, asegura.

El tiempo ha pasado. Ahora Aramys es una mujer de 30 años, está graduada de Técnico de Laboratorio de Diagnóstico Clínico y de Farmacia y cuenta con aficiones comunes como la lectura, el deporte o los viajes. Sin embargo, no ha podido disfrutar a plenitud de su crecimiento personal con su padre, Lázaro Forero. Quién sigue cumpliendo una condena por los asesinatos supuestamente cometidos el 11 de abril de 2002, a pesar de que se ha denunciado que el juicio fue manipulado por el Gobierno a través de pruebas y testigos falsos.
Las medidas cautelares impiden a Lázaro Forero ofrecer declaraciones a los medios de comunicación, pero Aramys no está dispuesta a la autocensura. Por esto no le tiembla el pulso cuando apunta que “mi padre sabe cómo ocurrieron los hechos en realidad y sabe que el Gobierno es el responsable, por eso no quieren que hable”. A pesar de la distancia, no pierde su espíritu de lucha y pide a los venezolanos en el extranjero que “no nos olvidemos de nuestro país. Aunque sus problemas no nos afecten a diario, nuestros familiares y amigos siguen allí”. ¿El objetivo final?, que “a pesar de los sacrificios y las derrotas, recuperemos nuestro país”.
Cómo se vivió, dentro del núcleo familiar, la experiencia de que tu padre fuera un preso político
Fue un golpe muy duro para todos y difícil de digerir. Ver cómo entregaban a mi padre desde la embajada de El Salvador a las autoridades venezolanas junto con Henry Vivas lo llevo grabado en mi mente como si fuera ayer. Fue durísimo para todos, sobre todo porque todos sabíamos que era inocente.
En varias ocasiones, Yajaira de Forero denunció que el juicio contra tu padre fue manipulado y existieron pruebas y testigos falsos. ¿Por qué crees que estaban tan interesados en colocarle, junto a los otros comisarios, en la cárcel?
Como todos sabemos, el 11 de abril del 2002 se dirigía una manifestación pacífica de muchísimos venezolanos a Miraflores para mostrar su desacuerdo con el Gobierno de Venezuela. En esa manifestación hubo 19 muertos y las cámaras -como todos hemos visto- grabaron a francotiradores y afectos al Gobierno disparando contra el pueblo. El Gobierno, para lavarse la cara, acusó a mi papá y a diez funcionarios más de la Policía Metropolitana, que eran inocentes, de sólo dos de esas 19 muertes. Algo curioso, ¿no? Las otras 17 siguen impunes, querían evadirse de su responsabilidad.
¿Qué opinión tienes del sistema nacional de Justicia que existe en Venezuela?
En Venezuela, simplemente, no existe un sistema nacional de justicia. Éste que debería ser independiente, como en cualquier otro país democrático, está secuestrado y de rodillas ante el Gobierno. Es utilizado para perseguir y encarcelar a todo el que piense diferente. Los jueces y magistrados son fichas que mueve el Gobierno a su conveniencia y el que decide algo en contra de ellos es despedido y encarcelado.
Tu padre padeció cáncer de próstata tras haber recibido la libertad condicional, ¿cuál es su actual estado de salud? ¿Cómo vivió la familia esos momentos de enfermedad en los que ya se padecían las consecuencias de ser un preso político?
Fueron momentos de muchísima preocupación. Además de estar preso, tenía cáncer. Tardaron siete meses en llevarle al médico y darle la medida humanitaria. Fue operado hace dos años y todo estaba bien, pero en enero el cáncer recurrió. En abril fue sometido a 40 radioterapias y ahora estamos esperando los resultados del tratamiento.
En 2011, un Tribunal prohibió a tu padre ofrecer declaraciones públicas a medios de comunicación como parte de las medidas cautelares en su caso. ¿Qué teme el Gobierno que tu padre pueda decir?
Mi padre sabe cómo ocurrieron los hechos en realidad y sabe que el Gobierno es el responsable, por eso no quieren que hable.
Si tú tuvieses que ser su voz ante toda Venezuela, ¿qué mensaje transmitirías en nombre de tu padre?
Que no se olviden de los presos políticos, que son inocentes. Detrás de ellos no sólo hay un nombre, sino familias enteras destrozadas. Se están apagando en las cárceles con condiciones lamentables. Les diría, que no abandonen la lucha democrática para recuperar la democracia en Venezuela.
¿Qué le gustaría decir a tu padre y no le permiten hacerlo?
Le gustaría que se conozca la verdad y llamaría a todos los venezolanos a luchar por su país, para evitar que nos impongan un comunismo.
La medida humanitaria que recibió tu padre fue una pequeña victoria para los Forero. ¿Cómo fue tomada esta medida por parte de la familia? ¿Cuál es la siguiente meta que se quiere alcanzar?
No fue una victoria. Tuvimos suerte de que cuando se descubre el cáncer de mi padre se anunció también que el presidente Chávez padecía cáncer, eso influyó para que le dieran la medida humanitaria. De no ocurrir esto, lo hubiesen dejado morir en la cárcel como es el caso del Comisario Simonovis, a quien están dejando morir poco a poco. La siguiente meta es conseguir su libertad plena.
¿Cómo ha vivido, durante estos dos últimos años, tu padre como preso por casa?,¿Qué ánimo mantiene actualmente?
Mantiene un buen estado de ánimo y con muchas esperanzas de que las cosas cambien. Está al lado de su familia y en tratamiento permanente para mantener el cáncer a ralla.
Todos los acontecimientos que ocurrieron a tu familia sucedieron durante el gobierno de Hugo Chávez. ¿Qué opinión tienes sobre su mandato?
La herencia de Chávez ha sido un país dividido por el odio. Con una de las inflaciones más altas del mundo y unas Fuerzas Armadas politizadas, así como sistemas de salud, educación, seguridad y de servicios públicos lamentables. Además de una corrupción generalizada. Dejó un país en ruinas.
Se han cumplido seis meses de la muerte de Hugo Chávez, ¿le guardas algún rencor personal?
Es una pregunta difícil. Él lo encarcelo y por él le dieron la medida humanitaria -que no significa libertad-. No vale la pena guardarle rencor a alguien que ya no existe. Creo en la justicia divina y no hay más que ver lo que pasó con él y lo que ha tenido que sufrir su familia. Gracias a Dios, yo sigo teniendo a mi padre, puedo verlo y abrazarlo. Con eso me quedo.
¿Es tu padre un preso político o realmente fue culpable del asesinato de inocentes en abril de 2002?
En palabras del exmagistrado Eladio Aponte Aponte, “era orden de Chávez condenarlos a 30 años”. Cuando la orden viene de gobiernos autoritarios, como en este caso, y no de la justicia, a eso se le llama preso político. En el juicio más largo de la historia de Venezuela (tres años), se demostró que todos eran inocentes. Las pruebas presentadas por la Fiscalía, lejos de perjudicarlos los favorecían.
A tu parecer, ¿cuál será el futuro que le espera a los presos políticos venezolanos?
Si no cambia el Gobierno y por tanto la situación actual, lamentablemente les espera más injusticia, vivir con la incertidumbre de saber quién será el próximo.

Desde la distancia

¿Quiénes han sido los que más les ha ayudado en esta difícil situación?
La sociedad civil en Venezuela y en el extranjero. Me siento agradecida con todos los de aquí y los de allá que han tenido siempre una palabra de aliento, de fuerza y de cariño. He conocido a muchas buenas personas que siempre están dispuestas a ayudarnos. También agradezco a los medios de comunicación cuya labor de divulgación es impagable y que se ha hecho eco de todas las injusticias. Y por supuesto a la familia, hoy estamos más unidos que nunca.
¿El sentimiento que te genera recordar todo lo que han vivido desde abril de 2002?
Impotencia, indignación, resignación, esperanza y paciencia.
¿Qué futuro crees que tendrá Venezuela ahora que está gobernada por Nicolás Maduro, pero en línea con el pensamiento de Chávez?
Tristemente, un futuro negro. A la vista está que no tienen ni la capacidad ni la inteligencia necesaria para gobernar un país.
Venezuela: ¿democracia o autoritarismo?
En un país con todos los poderes públicos secuestrados… Autoritarismo absoluto.
Yajaira de Forero ha sido la abogada y fiel defensora de tu padre, ¿cómo la describirías?
Yajaira ha sido un grandísimo apoyo para mi padre, no tengo sino palabras de agradecimiento para ella, esposa ejemplar donde las haya. También tengo que hacer una mención especial a mis hermanos, es especial a mi hermana Odalys que también ha contribuido en su defensa. Otra de mis hermanas y yo estábamos aquí cuando ocurrió todo, digamos que ella ha sido la que más peso de los hermanos ha soportado. La dos son puro coraje y corazón.
¿Y a tu padre?
¿Qué puedo decirte?… Esta no puede ser una respuesta corta, pero lo intentaré. Mi padre nació en una familia muy humilde en La Guaira, mis abuelos sacaron a mis tíos y a mi padre adelante con mucho esfuerzo. Trabajó como todos los venezolanos en aquellos tiempos. Ingresó en la policía para ayudar a su familia y para crecer como profesional y llegó a lo más alto de su carrera policial. No es sólo policía, es abogado, piloto y ¡hasta mago!
Es el mejor ejemplo de lucha y esfuerzo para salir adelante que conozco. ¿En una palabra?: Orgullo
El momento más difícil que les ha tocado vivir durante estos años
Cuando vi por televisión, a 9.000 km de distancia, cómo la Fiscal le leía a mi padre sus derechos para meterlo en la cárcel. El otro fue cuando supimos que el cáncer que tenía era maligno.
Un mensaje de toda la familia Forero para los venezolanos que también son víctimas de la persecución política
Hay que seguir luchando. A pesar de los sacrificios y las derrotas, tenemos que recuperar nuestro país. No será una tarea fácil, pero todos tenemos que poner nuestro granito de arena. Quiero hacer un llamado en especial a los venezolanos que estamos en el extranjero: No nos olvidemos de nuestro país. Aunque sus problemas no nos afecten a diario, nuestros familiares y amigos siguen allí.
Estoy segura de que la mayoría soñamos con volver a un país prospero y pacífico, pero eso sólo se va a lograr con la ayuda de todos: políticos y ciudadanos.