5 mar. 2014

Abusos fueron la constante en juicio de caso Plaza Altamira


Trato cruel, vejaciones, golpes, tortura psicológica, tortura física y robo fueron la constante en las declaraciones que ofrecieron nueve de las 41 personas detenidas en la Plaza Altamira la noche del 28 de febrero durante la audiencia que se realizó la madrugada del domingo. Eran los que más resaltaban del grupo pues estaban visiblemente golpeados.

Los 41 personas, incluyendo la fotoperiodista italiana, Francesca Commissari, llegaron a las 7:30 de la noche al Palacio de Justicia y no fue sino hasta pasada la medianoche que los abogados tuvieron contacto con ellos. La audiencia comenzó a la 1:30 de la madrugada y culminó a las 5:46 de la mañana, cuando se tomó la decisión de dejar en libertad plena a los dos extranjeros y se les otorgó la medida sustitutiva de libertad con presentación cada 30 días a los 39 jóvenes. Se les imputó de los delitos de instigación pública, obstrucción de la vía pública y ultraje a funcionario público.

"El delito de ultraje a los funcionarios públicos es la aberración jurídica más grande que hemos visto, cuando son los efectivos de la GN quienes en motos emboscaron y golpearon a los manifestantes", dijo la abogada y activista de DDHH, Elenis Rodríguez.

Juan Pablo Ficano de 20 años de edad fue uno de los jóvenes que tomó la palabra en la audiencia. Comentó Rodríguez que cuando fue capturado por la GNB, "puso sus manos en alto en señal de paz y los efectivos lo obligaron a arrodillarse, lo golpearon y a empujones lo lanzaron esposado dentro de un autobús. Dentro del vehículo amenazaron a todos los detenidos con lanzarles una bomba lacrimógena para ahogarlos".

"Otro joven, de quien me reservo el nombre, se bajó los pantalones frente al juez para mostrarle la media cura por los perdigones que le disparó un GN a quemarropa en el recto", destacó Rodríguez, quien reconoció el trabajo de sus colegas de la USM, UCAB, Fundepro y Foro Penal.

La también presidenta de la Fundación por los Derechos y la Equidad Ciudadana (Fundeci) denunció que todos los detenidos desde el 12F han sido robados por los cuerpos de seguridad durante las detenciones. "No sólo se les han golpeado, sino que se les ha robado sus pertenencias, celulares, cadenas, anillos". Además, a los profesionales de los medios les han quitado sus equipos, como fue el caso de la fotoperiodista".

"Cómo y con qué descaro puede, Nicolás Maduro, Luisa Ortega Díaz y Gabriela Ramírez, decirle al mundo que hay venezolanos que quieren desacreditar al Gobierno, cuando los mismos jueces pueden dar fe y son testigos -si tienen ética- de violación a Derechos Humanos".

Otro de los casos relevantes que narró Rodríguez fue el de Ricardo Ferreira de nacionalidad portuguesa. "Ese señor salió de su trabajo justo en el momento que emboscaron la manifestación en Altamira. Fue golpeado y detenido junto con los jóvenes".

"El Gobierno tiene una careta falsa. Llama al diálogo, a la paz y gastan millones de dólares en giras internacionales para hacer ver ante el mundo que respeta los DDHH, cuando estamos viviendo represiones no sólo de cuerpos policiales y militares sino de colectivos armados por el Estado", dijo.

"Un Gobierno que reprime no puede hablar de paz. En un Gobierno donde se reprime no existe la justicia", recalcó la abogada.

@aliciadelarosa