24 abr. 2014

Anzoátegui: Activista de DDHH Luis Ugas arribó a 11 días en huelga de hambre exigiendo beneficios procesales

Luis Rafael Escobar Ugas, activista de derechos humanos del estado Anzóategui, explicó en conversación telefónica con el equipo de Provea, las razones por las que se mantiene en huelga de hambre desde hace 11 días.
El activista, quien permanece detenido desde marzo de 2013, informó que a pesar de haber cumplido la etapa procesal para optar al beneficio de destacamento de trabajo, aún no ha sido sometido al examen psico-social, un requisito previo para obtener el referido beneficio. Señaló que esta situación obedece a que una normativa del Ministerio de Asuntos Penitenciarios, excluye a los reclusos que no se encuentran privados de libertad en penitenciarías. Como se recordará, Ugas permanece recluido en el retén policial de Barcelona, estado Anzoátegui.
Luis Ugas fue detenido por participar en una protesta junto a un grupo de ciudadanos que reclamaban una vivienda adecuada. Durante su primera noche bajo custodia, unos agentes policiales lo sacaron de su calabozo, lo colgaron por las muñecas y lo golpearon. Al día siguiente compareció ante un juez de Barcelona, que lo acusó de “resistencia a la autoridad” y “perturbación pacífica a la posesión”.
En el pasado, Ugas ha realizado protestas similares para exigir atención médica o denunciar atropellos, durante su estadía en prisión. En noviembre, el activista realizó una acción de protesta cosiéndose los labios ante la agresión que recibiera por parte de uno de los directivos del centro de reclusión.
Luis Rafael Escobar Ugas ha denunciado actos de tortura y extorsión por parte de la policía del estado Anzoátegui, y ha hecho campaña en favor de los derechos sociales y el derecho a la vivienda. En varias ocasiones ha sufrido atropellos.
En 1996 fue secuestrado durante varios días y torturado por miembros de las fuerzas de seguridad. En 2007, fue secuestrado de nuevo y torturado por varios hombres armados, al parecer como represalia por su trabajo. Esto se repitió en noviembre de 2010: estuvo secuestrado durante varias horas y sus secuestradores, a los que identificó como agentes policiales, lo quemaron con colillas de cigarrillo. Una semana después fue detenido cuando participaba en una manifestación ante el juzgado de Barcelona para protestar por las condiciones de los centros penitenciarios y los retrasos en el sistema de justicia penal. Posteriormente fue puesto en libertad sin cargos.