26 jun. 2014

Jóvenes se cosen la boca en protesta por el silencio de la justicia

Brayan Betancourt, Yaraby Martínez y Melanie Álvarez acudieron hoy a las Oficinas de Presentación del palacio de Justicia para exigir la liberación de más de 100 estudiantes que aún se encuentran en prisión y la revocatoria de las medidas cautelares a más de 2.000 personas por protestar.


imageRotate

ALICIA DE LA ROSA |  EL UNIVERSAL

Caracas.- Tres de los 15 jóvenes que se encuentra en "ayuno permanente" desde el viernes en la Iglesia La Chiquinquirá de la Florida se cosieron la boca en las inmediaciones de las Oficinas de Presentación que está en el Palacio de Justicia para exigir la liberación de los más de 100 estudiantes que aún se encuentran en prisión y la revocatoria de las medidas cautelares a más de 2.000 personas por protestar.

Los estudiantes de la Monteávila, Brayan Betancourt; Universidad Simón Bolívar (USB), Yaraby Martínez y de la Universidad Central de Venezuela, Melanie Álvarez, acudieron este miércoles  a su presentación en el Tribunal 48 de Control con las bocas cosidas.

"Los compañeros llegan a la acción extrema de coserse la boca por el silencio de la justicia y para alertar al Gobierno que nuestro ayuno es permanente, prolongado y serio. Los estudiantes seguimos en protesta pensando en la situación tan grave que vive el país y en nuestros compañeros que están presos por pensar diferentes", explicó Daniel Gutiérrez, vocero de los estudiantes.

Indicó que el objetivo de las acciones es "despertar la conciencia nacional  y lograr la clara gestión de la Iglesia, para que nuestros compañeros detenidos reciban Visita Humanitaria en los diversos centros penitenciarios donde se encuentran, además de obtener los videos de seguridad de la Torre HP, donde se comprueba la arremetida de los cuerpos de seguridad del estado el 8 de mayo, contra el campamento en la sede de Naciones Unidas (ONU-PNUD) en la avenida Francisco de Miranda, y el carácter pacífico de nuestra legítima protesta".

Gutiérrez informó que el pasado sábado recibieron la visita del cardenal Jorge Urosa Savino, quien les aseguró que representantes de la Iglesia Católica mediaran para lograr "la libertad de nuestros hermanos de lucha".

Delibet Briceño, vocera de la resistencia del campamento de la Sadel, indicó que el levantamiento de la protesta "dependerá de los debidos actos de justicia que deben cumplir la Fiscalía, la Defensoría, la Iglesia y su gestión para el cumplimiento de nuestras solicitudes".

Asimismo, hizo un llamado a la sociedad civil y a los organismos internacionales a "apoyar a no seguir  oídos sordos ante la eminente realidad de violación de los derechos humanos que enfrentamos los disidentes en Venezuela".