9 sept. 2014

Critican “exabrupto orteguista”



Leonor Álvarez


Negarle la entrada a Nicaragua a los políticos venezolanos opositores al chavismo es ya una “política de Estado” del gobierno sandinista, afirmó ayer el excanciller Eduardo Montealegre, refiriéndose al caso del exembajador de Venezuela ante la Organización de Naciones Unidas (ONU), Milos Alcalay, a quien no se le permitió entrar a Nicaragua el martes pasado.

Alcalay participaría en la Liga Mundial para la Libertad y la Democracia, que se llevó a cabo en Managua el martes 2 de septiembre, pero corrió con la misma suerte que sus compatriotas, los diputados venezolanos opositores Henrique Salas Feo y Carlos Berrisbeitia, quienes tampoco pasaron del aeropuerto internacional de Managua en mayo del año pasado.

Montealegre dijo que esta política del Gobierno del presidente inconstitucional Daniel Ortega demuestra el “sometimiento” al gobierno chavista de Venezuela, dirigido por Nicolás Maduro, pero también evidencia que tienen miedo a la denuncia de los políticos venezolanos opositores.

Por su parte, Julio Icaza Gallard, exembajador de Nicaragua ante la ONU, indicó que muchas situaciones apuntan a que Nicaragua ya no es un país democrático, así que negarle la entrada a extranjeros por su ideología política solo reafirma que es un país dirigido por un “gobierno antidemocrático”.

Por otra parte, Icaza explicó que la única razón por la cual se le niega la entrada a un extranjero es por razones de higiene (por ejemplo el riesgo del virus del ébola); cuando la persona representa un riesgo a la seguridad o porque es buscada por un delito.

El exvicecanciller de Nicaragua, Víctor Hugo Tinoco, manifestó que por ninguna razón un gobierno puede evitar la entrada de una persona que no está de cuerdo con su ideología. “Esto es simplemente una arbitrariedad, un exabrupto autoritario (del gobierno de Ortega)”, manifestó Tinoco, explicando que ningún país democrático hace diferencias ideológicas para permitir o no la entrada a su país.

Por su parte, el presidente de la Comisión de Relaciones Exteriores, Jacinto Suárez, expresó vía telefónica que no tiene nada que ver con esos temas y que por eso no podía dar su opinión.