22 sept. 2014

Comunicado de los estudiantes luego de 4 meses en las cárceles de Maduro


A la gallarda juventud de Venezuela, en la persona de Gerardo Carrero, dedicamos estas líneas amargas y esperanzadoras.

Luego de cuatro meses secuestrados en las cárceles de Maduro, vemos con profunda preocupación y pánico, como pareciera que la vida y el futuro de los estudiantes presos, sólo es problema de la juventud y algunos partidos políticos. Cada día experimentamos el terror que llega hasta el último rincón de la celda, cuando vemos que los estudiantes y la juventud secuestrada es una noticia que no tiene segundo día.

El sentimiento de soledad se hace más crudo cuando somos humillados y condenados en los tribunales de la dictadura, mientras algunos aseguran que debemos esperar las próximas elecciones para solucionar Todos los problemas que hoy somete el futuro de Venezuela. Es por eso que hoy sólo esperamos en nuestras celdas la justicia divina, porque la justicia venezolana esta herida de muerte.

Pero nuestro compromiso con Venezuela es tan grande que desde el más cruel de los claustros, seguimos soñando con un futuro grande para nuestra patria.

Nuestros ideales son compañeros de celda que día a día alimentan la esperanza de volver a ver el sol, y la lágrima teñida de pánico de alguno de nuestros compañeros hidrata nuestro sueño de un país próspero y libre, el desfile de horas que nos desespera a ratos, se convierte en la cuenta regresiva que algún día dará la bienvenida a la libertad para todos los venezolanos.

Hoy el pueblo de Venezuela tiene el deber de convertir el martirio de Gerardo Carrero, en un sentimiento de lucha que despierte a ese venezolano solidario y dueño del futuro, que pareciera una especie extinta que resulta el eslabón perdido del cambio.

El dolor de Gerardo Carrero y su familia, debe ser el dolor de todos los venezolanos. La historia no perdonara a un pueblo que por miedo le dio la espalda a su juventud. Hoy el futuro de Venezuela esta encerrado en las cárceles de la dictadura, frente a los ojos adormecidos de un pueblo que está a punto de perder la última oportunidad de salir adelante.

Queremos creer que nuestro encierro vale la pena, y eso sólo pasará cuando la unidad sea un hecho real y no sólo un hecho mediático. El tiempo se agota junto a nuestras vidas, el cambio ya inició aunque algunos traten de frenarlo y dilatarlo.

Esta carta esta inspirada en un documento que dejó nuestro gran Rómulo Betancourt, luego de ser encerrado en el castillo de Puerto Cabello, junto a sus compañeros de la gloriosa generación del ’28. Hoy, 86 años después, se nos presenta en letra viva y colmada de esperanza.

Somos los escritores y dueños de nuestra historia.

Generación 2014.

Renzo Prieto (UPEL) Gerardo Resplandor (UGMA-Anz) Rosmit Mantilla (USM) Ronny Navarro (Comunicador Social) Douglas Morillo (UBA)