11 nov. 2014

Abundan contradicciones en acusaciones contra Scarano


(Foto Prensa Enzo Scarano)
Luis Carías Toscano || lcarias@el-carabobeno.com
El juicio al exalcalde de San Diego, Vicencio Scarano, continúa y las contradicciones de sus acusadores se multiplican. Después de una sesión con cuatro testigos en el Palacio de Justicia, reinaron las versiones contrastadas y los argumentos dispersos e inexactos.
En la sede del Tribunal Primero de Violencia contra la Mujer, la jueza María Elizabeth Bencomo Pirela, se refirió primero al planteamiento del Ministerio Público, que pretendía imputar nuevos delitos de naturaleza electoral y militar a Scarano. Sin embargo, prefirió no pronunciarse porque existe una solicitud de nulidad de la defensa al respecto que data del 13 de marzo y la Corte de Apelaciones aún no ha decidido.
El abogado Joel García descartó el inicio de una nueva causa contra el exalcalde. “Hacerlo sería una aberración jurídica. Tendrían entonces que cerrar sus puertas todas las universidades donde se imparte derecho en el país”, sostuvo.
Se procedió entonces a escuchar a los tres testigos promovidos por el Ministerio Público: Carlos Velasco, Jaime Liset y Rafael Gil, militantes del Partido Socialista Unido de Venezuela (Psuv), que se refirieron a los presuntos hechos de violencia de género suscitados en la Unidad Educativa Lisando Lecuna, durante las elecciones presidenciales el pasado 14 de abril de 2013.
Si bien el segundo testigo fue impreciso en sus declaraciones al no presenciar una agresión, entre el primero y el tercero surgieron algunas contradicciones básicas, como el hecho de que uno apuntara que Scarano empujó con su brazo derecho a Ediluz Molina, coordinadora del PSUV en el centro electoral, mientras que otro señalara que lo hizo con ambas manos.
Además, Rafael Gil, quien es concejal por Naguanagua, señaló que la entrada de Scarano al centro electoral provocó un retraso aproximado de 20 minutos en el normal desenvolvimiento de la votación, pero luego indicó que cuando el exalcalde entró al colegio como observador, se retiró del lugar, por lo que no pudo presenciar un eventual atraso.
Otra contradicción tuvo que ver con la ubicación de la puerta que Scarano habría empujado para agredir a la integrante del Plan República y efectiva militar, Raymar Cusati, pues si bien los testigos del Ministerio Público aseguraban que abría hacia la izquierda, en fotos presentadas por la esposa y alcaldesa de San Diego, Rosa Scarano, se evidencia que gira hacia la derecha. Esta versión coincide con la del concejal Gustavo Carmona, testigo promovido por la defensa del exalcalde.
Persecución política
El juicio terminó con unas palabras de Scarano, quien denunció que vive una persecución política y militar. Se mostró esperanzado en que prevalecerá la justicia en último término. Pidió dejar que su defensa presente las evidencias de los hechos, como la transmisión del video donde se muestra su llegada al centro electoral o las fotos de los sucesos de ese día.
La jueza simplemente acordó que el juicio continuaría nuevamente el próximo lunes 17 de noviembre a las 10 am, cuando está previsto que tanto el Ministerio Público como la defensa, promuevan nuevos testigos del suceso.
Irregularidades
Si bien el juicio estaba pautado a las 9 am, se inició a las 11:10 am. Se prolongó durante cuatro horas, después de que se escucharon todos los testimonios.
Aun cuando se trataba de un debate oral y público, el ingreso a la sala de audiencia fue limitado y se impidió el acceso a un grupo de abogados de la defensa, entre ellos, León Jurado, defensor personal del exalcalde de San Diego. También se prohibió el paso al diputado Tomás Guanipa. “Los políticos no pueden entrar a la audiencia”, se escuchó decir a uno de los encargados de dar entrada.
Estado de salud
La alcaldesa Rosa Brandonisio de Scarano refirió que a su esposo se le ve más delgado y debe usar una faja negra en la cintura, debido a los fuertes dolores lumbares que presenta. Aún desconoce cuándo se efectuará la operación prevista.
Durante la audiencia, Scarano se levantó en varias ocasiones porque el dolor le impide estar un largo tiempo sentado. Planteó suspender la operación para que el juicio continúe su curso, cuestión que quedó sin respuesta por la jueza.
El exalcalde salió a un receso de 10 minutos para ser trasladado al sanitario, recorrido en el que fue custodiado por al menos 15 funcionarios de la Guardia Nacional y el Servicio Bolivariano de Inteligencia Nacional (Sebin).
Al momento de su receso, Scarano aprovechó para enviar un mensaje a los carabobeños: “viva la democracia, sigamos luchando por ella”, según nota de prensa.