9 dic. 2014

¿Tenemos algo que celebrar?



Hoy 10 de diciembre, desde hace 66 años celebramos la Declaración Universal de los Derechos Humanos, y nos preguntamos realmente hay motivos de celebración? Cualquiera diría es la fecha aniversaria y por eso debemos celebrarlo, o actuar como los que creen que el vaso está medio lleno o medio vacío, dependiendo con la óptica que la veamos, lamentablemente para los que exigimos el respeto  de Derechos Humanos estoy segura que vemos el vaso medio vacío, pero con esperanza, porque sino no lucharíamos por el cumplimientos del respeto y exigencia de los mismos,  para ver ese vaso lleno, muy lleno.

 
Lamentablemente en Venezuela  nuestra realidad es  un divorcio absoluto entre el gobierno y las demandas legítimas de un gran sector de la población venezolana, situación esta que  va en detrimento de la justicia y el equilibrio democrático, trayendo como resultado que la satisfacción de las expectativas de la población resulta impráctica y no garantizada, lo que nos lleva inexorablemente hacia un proceso de deslegitimación del gobierno actual provocando inevitablemente crisis de gobernabilidad y abriendo espacios a formas autoritarias en el ejercicio del poder político, pero a la luz de muchos mantenemos un orden aparentemente estable.

  
 Lastimosamente hemos visto durante los últimos 15 años en nuestro país, que nos estamos alejando cada día de la vida democrática, sistema político este esencial para lograr la vigencia de los derechos humanos que aquí reclamamos y que vemos en las resoluciones y decisiones de los organismos competentes de la comunidad internacional, y los cuales aquí resaltamos como menospreciados y subestimados por el poder público,  y ante la pérdida que estamos presenciando de un efectivo y eficaz cumplimiento de los derechos conquistados.

 
 El Estado Venezolano no ha mostrado interés alguno en atender las recomendaciones y decisiones emanadas de los órganos internacionales, pero lo vemos exigir el cumplimiento de los Derechos Humanos cuando el problema es en otro país, manteniendo  una actitud acomodaticia cuando se trata de solicitar la intervención de los órganos internacionales, en vez de ocuparse de dar cumplimientos a las resoluciones y decisiones en las cuales esta involucrada Venezuela.

 
Por otro lado, vemos como se ha ido incrementando la lista de los prisioneros políticos venezolanos, por la intolerancia del gobierno ante todos aquellos que no profesen su ideología política, siendo que en la actualidad existen 100 sin incluir los que se encuentran bajo régimen de presentación, además de las mas de 3.300 detenciones en este año 2014, por manifestaciones, en donde observamos como características graves, entre otras: la tortura, la violación al debido proceso, violación a las garantías y principios  constitucionales , ausencia de autonomía del poder judicial e incondicionalidad del Ministerio Público al Ejecutivo venezolano.

 
Juzgue Usted si tenemos algo que celebrar.



Jackeline Sandoval de Guevara