24 abr. 2015

5 DIAS DE SUCESOS. Quinto Día

Por: Jorge Benezra

RADAR
QUE ENTIENDA EL QUE QUIERA. Los funcionarios policiales y militares se han  convertido en el tiro al blanco de la criminalidad venezolana para obtener un fierro.  Esta es la segunda columna consecutiva en donde hablamos de este tema. La mayoría de los policías que han sido asesinados en lo que va de año en la Gran Caracas, han caído en hechos en los que el móvil fue el robo del arma de fuego, de acuerdo a estadísticas que manejan los organismos de seguridad. Este año 47 efectivos policiales y efectivos de la Fuerza Armada Nacional Bolivariana han  perdido la vida. Para ver la magnitud de este caso, según un informe presentado por la Fundación para el Debido Proceso (Fundepro) en el 2014 fueron asesinados 338 efectivos en todo el país, lo cual representa un incremento de 18% con respecto al año 2013, cuando se registraron 295 muertes violentas. ¿Qué significa esto? Nos hemos convertido en  números, en  eso nos hemos trasformado, tan solo en una estadística que concibe titulares y pone a trabajar por un momento a los políticos dando respuestas y soluciones que nunca llegan. Estos hombres y mujeres desaparecidos en el deber de su profesión lamentablemente son borrados de nuestra conciencia poco a poco. Fueron noticia, destaparon una realidad, pero todos sabemos que esto seguirá ocurriendo mañana, pasado y el año entrante. Si  ahora, justo ahora, hablamos del tema, es porque las muertes han sido de forma consecutiva y oportuna para que ciertos voceros lo utilicen como bandera. Creo que es hora de saldar cuentas con esta tragedia cotidiana nacional que refleja el país en el que nos tocó vivir. Es hora de que dejemos de hablar de números y nada más. Llegó el momento de pisar tierra y de preguntarse: ¿Cómo viven los funcionarios policiales? ¿Por qué muchos deben cohabitar en el mismo territorio del crimen? ¿Para ellos no existen planes de vivienda, educación desarrollo social en general? ¿Por qué los salarios siguen siendo tan insignificantes? ¿Acaso se nos olvida que todos los días tienen que salir a la calle a defender al ciudadano  porque Venezuela es uno de los países más violentos del mundo, con un saldo negativo que  el año pasado tocó las  25 mil muertes por causas violentas según el Observatorio Venezolano de la Violencia?. Se tiene que acabar definitivamente con esa práctica poco útil de crear comisiones, reuniones, programas de televisión y de inventar cargos burocráticos innecesarios para discutir lo que todo el mundo sabe. El objetivo de quienes tienen en sus manos el poder de mejorar esta situación debería ser precisamente uno: salvar vidas, preocuparse por ellas más allá de las diferencias y generar ese bienestar y esa sensación real de seguridad que tanto queremos y necesitamos. Llegó la hora