15 may. 2015

Venezuela convierte a militares retirados en perseguidos políticos

Venezuela convierte a militares retirados en perseguidos políticos

REDACCIÓN WEB / DLA
Con apenas dos años al frente del Gobierno, Nicolás Maduro ha denunciado en doce ocasiones la existencia de una conspiración para dar un golpe de Estado. Entre las personas señaladas de estar a cargo de las presuntas conspiraciones se encuentran militares inactivos y retirados.
Ante este panorama, la persecución política en Venezuela es una práctica que ha cobrado fuerza en los últimos 15 años. Estudiantes, miembros de los partidos de oposición, trabajadores, sindicalistas y hasta militares retirados han denunciado en alguna oportunidad ser víctimas del Gobierno venezolano y se han calificado a sí mismos como “perseguidos políticos”.
Rafael Huizi Clavier, vicealmirante retirado de la Armada de Venezuela y presidente del Frente Institucional Militar (FIM) aseguró en declaraciones a DIARIO LAS AMÉRICAS que “la persecución a los militares retirados que se han declarado a favor de la oposición es un hecho”.
Según Clavier, esto viene desde el Gobierno de Hugo Chávez: “En varias ocasiones hemos sido imputados, hemos recibido llamadas de amenaza y nos quieren involucrar con hechos conspirativos”.
El vicealmirante lamenta ese tipo de señalamientos porque desde la organización que representa “se ha llevado a cabo una labor que pretende denunciar la politización de las Fuerzas Armadas que como lo dicta la Constitución, no está permitido. Sin embargo, lo que reciben a cambio es un castigo por opinar”. 
Huizi Clavier dijo que de 600 militares retirados que forman parte del FIM, “entre 400 y 500 han sido víctimas de persecución y acusaciones injustas, por lo que tuvieron que huir del país. Desde tenientes hasta exministros de la defensa están en el exilio por esta razón”.
En cuanto a los familiares de estos militares perseguidos, relató que una vez que optan por el exilio para garantizar su libertad “se trastoca el núcleo familiar porque es cuando los hijos son separados de sus padres por largo tiempo. A nivel económico se ven en la necesidad de pedir ayuda a sus conocidos; e incluso, muchos de ellos se tienen que poner a trabajar hasta de chofer porque aquí no hay seguridad laboral”.
A pesar de esto, Clavier insistió en que salir del país es “la mejor opción que una persona perseguida políticamente en Venezuela puede tomar, porque de lo contrario puede ser víctima de cualquier tipo de acoso e, incluso, de enjuiciamiento que resultará siempre favorable al Gobierno”.
“No soy libre en el exilio”
Por su parte, el general retirado y dirigente opositor Antonio Rivero coincidió con que la situación de los militares perseguidos viene desde que Hugo Chávez inició su campaña. “Cuando él gana, la oposición empieza a constituirse no solo a nivel político, social sino también con los militares en situación de retiro, quienes se reúnen en el FIM”.
Explicó que la mayoría de esos militares venían de la lucha contra la guerrilla y de estar en contra de la invasión de Cuba en los años 60. Por lo tanto, cuando el ministro para la Defensa de aquel momento, Raúl Salazar, propone hacer una especie de alianza con la milicia cubana, el alto mando militar que iba a retiro empieza a oponerse a esta idea.
“El general Raúl Isaías Baduel, quien en 2002 restituyó a Chávez en el poder, es un ejemplo de cómo alguien que estuvo a favor del Gobierno empezó a ser perseguido y terminó en la cárcel cuando comenzó a dar su opinión. Otro caso es el del general Ángel Vivas que, al oponerse a la frase ‘Patria, Socialismo o Muerte’, se le acusó de insubordinación. "También yo fui señalado desde 2002 como golpista. Yo sí di luces para que los militares nos diéramos cuenta hacia dónde iba la Fuerza Armada”, detalló Rivero, quien actualmente se encuentra en el exilio.
A su juicio, la persecución a los militares retirados se debe a que Chávez tenía que sentar un precedente sobre quién pudiera seguirle los pasos a esas intenciones. Además, el proyecto final que llevó Chávez “no podía ser posible, desde el punto de vista de su totalitarismo, si no tenía el sostén de la Fuerza Armada”. Por eso, en su condición de militar hizo todo para incidir sobre este cuerpo y valiéndose de ese control, imponerse sobre la población a través de las armas.
En este sentido, expresó: “La mejor opción para mí es seguir luchando para garantizar la libertad. Yo no soy libre estando en un exilio, tengo recientes informaciones de que mi llegada a Estados Unidos generó un seguimiento y debo estar atento de cualquier tipo de daño personal. El riesgo de caer preso está presente”, denunció.
“La milicia forma parte de una mafia”
Bajo condición de anonimato, un alto militar declaró en exclusiva para DIARIO LAS AMÉRICAS que la mayoría de los castrenses retirados en Venezuela viven una situación muy precaria, sobre todo, si están en contra del régimen: “Somos blanco de la persecución implacable que ha desatado el Gobierno”.
Denunció que los cuadros de comando que rigen a la milicia venezolana “forman parte de una mafia gubernamental donde se enriquecen con el tráfico de droga y la corrupción desmedida”. Al respecto, advirtió que mientras “esté régimen esté al mando, habrá espacios para que estos hechos sigan ocurriendo”.
Asimismo, reveló que a muchos oficiales que son perseguidos, como represalia se les ha congelado la pensión que reciben por ley, luego de retirarse de sus funciones. Agregó que para ellos no hay oportunidades laborales porque están en la llamada “Lista Maisanta”, que es una base de datos de quienes clasifican como opositores o chavistas con información cruzada de los que participan en las misiones y de quienes han apoyado procesos como el referéndum revocatorio.
Para este militar, “la finalidad del Gobierno es aferrarse al poder y como los militares retirados han conocido tropas y saben cuál es la verdadera función del castrense, deben eliminar todo lo que constituya un obstáculo”.
En su opinión, el militar en situación de retiro que se haya pronunciado en contra del régimen “no tiene ningún tipo de opción porque los poderes han sido invadidos y no hay manera de reclamar los derechos humanos”.
De milicia a militantes
La presidenta de la ONG Control Ciudadano para la Seguridad, la Defensa y la Fuerza Armada Nacional, Rocío San Miguel, aseguró que “no posee ningún tipo de denuncias sobre la existencia de militares retirados que estén siendo perseguidos políticamente”.
Sin embargo, subrayó que casos como el juicio que se llevó a cabo en contra de nueve militares acusados de conspiración por la llamada “Operación Jericó” no superó “los mínimos estándares de un juicio justo”. Además, advirtió que esta “sentencia contra militares retirados acusados de conspirar abre compuertas para que civiles sean procesados por justicia militar en Venezuela”.
Al ser cuestionada sobre las posibles intenciones del Gobierno venezolano de acusar a militares de presuntos planes conspirativos, San Miguel expresó que desconoce cuáles podrían ser las razones y “en todo caso –dijo- habría que preguntárselo al Ejecutivo directamente”.
“Ahora bien, lo que sí es difícil es confiar en las Fuerzas Armadas porque el grado de parcialización política que ha tenido en los últimos años ha sido muy grande”,  enfatizó.