1 jul. 2015

CORREO DE LA CÁRCEL: RADIOGRAFÍA SOCIAL DEL INFIERNO DE URIBANA


xpreso
  • ¿Cuanto cuesta introducir un celular al penal?
  • Golpean a los presos con un “mazo” o “madero” que mentan – irónicamente – “Derechos Humanos”.
  • ¿Quién introduce las drogas?
El mercado carcelario en Venezuela

Mientras los presos venezolanos viven su calvario en la cárcel, en otro lado se cuentan los ingresos del día y se procede al reparto de las ganancias, eso si, siempre se reparte  con el de más arriba, arriba y arriba. Es una escalera corrupta.  Alguna vez, usted lectora, lector, se ha preguntado cuántos presos hay en las cárceles venezolanas. Imagínese por un instante que el 50% de la población penitenciaria abraza el vicio de las drogas, ¿cuál será el monto de las ventas mensuales? y la pregunta de las mil lochas, sigue siendo ¿Quién introduce las drogas?. En esta entrega de XPRESO: Correo de la Cárcel,  un testimonio veraz del Infierno de Uribana.
El Centro Penitenciario David Viloria, mejor conocido como el infierno de Uribana, es otro de esos penales que el ministerio de prisiones llama de  “régimen humanizado” y los privados de libertad mentan “animalizado”.

El pasado 23 de junio hubo una discusión entre los internos y uno de ellos apuñaleó por la espalda con un punzón a otro de sus compañeros del módulo 8 y a todos, nos castigaron prohibiéndonos la visita de nuestros familiares. En la requisa en búsqueda del arma punzopenetrante, encontraron un teléfono, que los mismos custodios introdujeron después que nos bajamos y le pagamos  20.000 bolívares a un custodio para que pasara el celular.  ¡Error, el celular duró 15 días y fue decomisado! Escribe un familiar, quien por miedo a represalias nos pide conservar su nombre en depósito.

El régimen de visita

Nos reducen y nos quitan las visitas a nuestros familiares presos. No podemos verlos y demostrarles el amor y la solidaridad de sus seres queridos – ¿”Qué persiguen con esto”? – Crear un monstruo, un individuo violento, un parásito social, un hombre apegado al vicio, al ocio y a la rutina carcelaria.

Al principio, pensamos que se trataba de una medida para reducir el tráfico de drogas en los penales, pero que va, no es así. Ahora hay más drogas en los penales ¿”Quién la introduce”?

Les dan con un “mazo” o “madero”  que mentan “Derechos Humanos”

Mi hijo anda con un mono y una franela que son prestados porque le robaron todo. “Ahora no le pegaron pero ha llevado golpes muy fuertes. La práctica de bateo golpeando a los presos con un madero al cual llaman “Derechos Humanos”, es habitual en las cárceles.

El mayor de mis hijos tiene 11 meses privado de libertad. Está pagando un homicidio cometido en agosto del año pasado, dónde lo involucraron.  Los primeros cuatro meses de reclusión no vio el sol,  no lo sacaron de la celda, después le permitieron el desplace esporádicamente.

Mi hijo es bachiller y quiere seguir estudiando, pero no se lo permiten, eso es “mentira el huevo”  y que le dan ayudas para que puedan seguir estudiando.

El drama carcelario

Cuando detuvieron a mi hijo  no le encontraron ningún tipo de armas: ellos se metieron a la fuerza a mi casa y como no lo encontraron me llevaron preso a mí, tres días, para presionarlo y a mi hijo de 17 años también; desde entonces lo tengo preso en El Manzano por asociación para delinquir. Allá también le pegan y le meten corriente, no sé que  es peor si aquello o esto.

Un familiar de preso Centro Penitenciario David Viloria – Uribana