16 jul. 2015

En la mira de las bandas

José Manuel Sánchez / Maracaibo / jsanchez@laverdad.com
Los maleantes codician las armas y los carros de los policías. Por ellos, asesinaron a 20 oficiales en Zulia. La Policía científica es la más golpeada con seis víctimas. En Venezuela van 120. Las familias de los uniformados muertos enfrentan su duelo sin el apoyo del Estado ni de las organizaciones por las que sus parientes entregaron la vida. Todo termina con honores y ascensos póstumos.
La demora originó la sospecha. A las 8.00 de la noche la familia debía recibir la llamada de su llegada.  Elio José Riganelly, subdirector de la Poliurdaneta, a quien mataron el 13 de junio de 2014 en el sector El Venado de La Cañada de Urdaneta, era puntual. Su esposa y sus cinco hijos lo esperaban ansiosos. Nunca llegó. 

La angustia de los Riganelly se repite con más frecuencia, 120 familias venezolanas revivieron el episodio, cada una recibió una llamada desconocida para informarles que al oficial de su casa lo habían asesinado. A 20 de las víctimas las mataron en Zulia. Qué buscaban sus atacantes… un arma, un carro, prestigio, poder y fama. La vida de un funcionario, a un criminal, lo lleva al estrellato. Los policías están en la mira de las bandas y se convirtieron en un blanco fácil. La Policía científica es la más golpeada en la región con seis decesos, le siguen la Policía regional con cinco y Polimachiques con dos.

Según la Fundación para el Debido Proceso (Fundepro), en 2014 liquidaron a 261 gendarmes en todo el país. La hipótesis de resistencia al robo se maneja en al menos el 45 por ciento de los casos. Solo en un 30 por ciento de las víctimas cumplía sus funciones a la hora de su homicidio y un 50 por ciento tenía menos de 30 años de edad.

Donagee Sandoval, vocera de la Organización No Gubernamental, precisó que hasta la primera semana de julio habían matado a 120 policías en Venezuela. Generalmente, los asesinatos ocurren cuando los estos se encuentran en su tiempo libre. “Los sorprenden cuando van camino a su casa. En muchos casos los delincuentes alegan que desconocen que su víctima pertenece a un cuerpo de seguridad, pero es algo difícil de creer cuando dejan claro que buscaban su arma”.


Para Fundepro la gravedad de los crímenes radica en que son las Policías las capacitadas para mantener el orden público, la libertad, la propiedad y la seguridad individual. En su informe 2014, la organización plantea como inconcebible una sociedad organizada sin que exista una institución que asegure a sus vecinos la seguridad interior, reprimiendo y previniendo delitos.

Preparación 

Ernesto Carrera, director fundador de la Escuela de Protección Personal, planeó que parte del problema es que a los funcionarios bajan niveles de seguridad personal cuando les toca descansar. “Se les olvida que viven en el mismo entorno donde se mueve la delincuencia violenta”.

Nada exime al oficial de ser atacado, advierte el experto. “Para el delincuente sigue siendo una cuestión de estatus matar y arrebatar el arma a un funcionario”.

Para Carrera, “si el policía tiene conducta de víctima, se arriesga innecesariamente o piensa que no le va a suceder nada, dará igual que sea policía, militar o médico a la hora que llegue el delincuente”.

Las recomendaciones las ignoraron los uniformados. Desde un podio, Alejandro Moreno -autor del libro Y salimos a matar gente- advirtió hasta el cansancio: “Tenemos un delincuente más violento y decidido”. En el primer trimestre de 2014 se materializó la profecía del sacerdote cuando se hizo pública las restricciones de importación, comercialización, porte y cadena de custodia de armas de fuego, se dificultó el acceso a ellas y aumentaron los precios en el mercado negro, los maleantes se volcaron “a quitárselas a aquellos que la portan cotidianamente, como escoltas y policías”.

Carrera recomienda revisar la formación de los funcionarios en las academias. Su formación no se centra en la evolución de la delincuencia.  Según el experto, debe chequearse también  la instrucción en materia táctica por cada día los criminales están mejor armados y estructurados. “Ahora lanzan granadas contra las sedes policiales, pero nadie les dice a los futuros policías cómo actuar en esos casos”.

Desatención

Después de los honores póstumos, la familia de las víctimas vuelve a su rutina. Debe reorganizarse, quien los sustentaba ya no está. Los trámites para el pago de las pensiones se vuelve engorroso y el Gobierno o la institución a la que le dedicó la vida el funcionario se olvida rápidamente de la manutención y el apoyo emocional de las viudas y los huérfanos.

Thailuz Carrera, viuda de Riganelly, recordó que los meses posteriores al asesinato, cada día, a las 8.00 de la noche, se le hacía un nudo en la garganta. A esa hora su esposo llamaba para informar que ya estaba en San Francisco. “Salíamos al frente, lo esperábamos para abrazarlo y juntos entrábamos a la casa”.

A un año del homicidio la familia no tiene idea de cómo culminó el caso y tampoco quiere saber. La viuda se preocupa en sostener a sus hijos. No percibe una pensión de sobreviviente de parte de la municipalidad y aún tramita el pago del Seguro Social. Por la premura los descendientes, del funcionario que quiso sacar adelante a una institución que venía abajo, tuvieron que madurar y adaptarse a su nueva realidad.

Carrera deja de pensar en la economía cuando escucha al menor de los vástagos decir que quiere seguir los pasos de su padre. Intenta disuadirlo, hasta ahora sin efecto. “Para el cierre de proyecto en la escuela se vistió de policía. Su papá lo montaba en la patrulla y a eso a él le encantaba”.

Mientras los Riganelly superan su dolor y enfrentan nuevos retos, en otra familia empieza el calvario de la pérdida, la injusticia y la indiferencia hacia los deudos de los uniformados caídos.

¿Dónde es peligroso ser policía?* 

Miranda: 49
Carabobo: 49
Caracas: 29
Aragua: 25
Zulia: 20
Fuente: Fundepro
* Hasta la primera quincena de julio.

Los caídos en Zulia
Raidi Silvera ...............................Pnb
José David Montiel Sánchez...................Polimachiques
César Antonio Bonaldi..................... ..Sebin
Alexis Valbuena........................ .....Cpbez
Jonathan Álvarez.............................Cicpc
Edicio La Riva Tucani........................Polimerida
Ismael Uriana................................Pnb
José Luis Aparicio...........................Polimiranda
Hugo Alberto González........................Cpbez
Roger Zambrano...............................Polimachiques
Franklin Rondón..............................Cpbez
Yensi José Hernández.........................Policeiba
Hugo Darío Rodríguez Piñero..................Cicpc
Deivi Vitilio Urdaneta Castillo..............Cicpc
Carlos Briceño...............................Polilagunillas
Enny Camejo Gutiérrez........................Cicpc
Henry Antonio Gonzalez.......................Cicpc
Richard Jesús Colina.........................Cicpc
Charly Rojas.................................Cpbez
Deivis Enrique...............................Cpbez