13 jul. 2015

Fiscalía venezolana realizó valoración médica a Leopoldo López y Daniel Ceballos


(Valencia, 11 de julio. AFP) Médicos legistas examinaron a 33 personas detenidas en el marco de violentas protestas contra el gobierno venezolano en 2014, entre ellos el líder opositor radical Leopoldo López, informó la Fiscalía este viernes.
“Entre las personas que han sido evaluadas se encuentran Leopoldo López y Daniel Ceballos” (ex alcalde de la ciudad de San Cristóbal), señaló un reporte del Ministerio Público.
Es de recordar, que ambos representantes políticos están presos acusados de incitar a la violencia en las protestas contra el gobierno del presidente Nicolás Maduro que dejaron 43 muertos entre febrero y mayo de 2014.
Leopoldo López y Daniel Ceballos estuvieron entre las 33 personas que fueron examinadas
La Fiscalía no informó de manera inmediata sobre la condición de salud de los detenidos, entre los cuales figuran además nueve policías.
Lilian Tintori esposa de López, confirmó que el pasado jueves, éste fue sometido a una “revisión corporal superficial” en una cárcel militar de las afueras de Caracas. “Ayer a Leopoldo lo fue a visitar el Ministerio Público, accedió a que le hicieran una revisión corporal superficial”, detalló Tintori a la agencia de noticias AFP, agregando que “no le hicieron exámenes”.
Durante ese procedimiento, López reiteró la exigencia de que su médico personal le pueda hacer un chequeo profundo, “es todo lo que se requiere para alguien que tiene un año y cinco meses preso y no ha sido examinado”, señaló Tintori.
El pasado 23 de junio, el dirigente opositor, que se considera a sí mismo un preso político, puso fin a una huelga de hambre luego de que la autoridad electoral convocara para el próximo 6 de diciembre a elecciones legislativas, uno de los reclamos que planteó al iniciar la protesta. Junto con él pusieron fin al ayuno cerca de 100 opositores, como ya lo había hecho Ceballos el 11 de junio luego de 20 días sin alimento.
Según Tintori, su esposo perdió 15 kilos de peso durante la huelga y está sometido a una “tortura psicológica”, al hallarse aislado en una celda pequeña y en un edificio donde no hay más presos. “No lo dejan conversar con nadie, los custodios tienen la orden de no hablarle, de no mirarlo a los ojos”, denunció.