27 oct. 2015

Tras siete días amotinados, reos de Rodeo II recibieron a medios con orden cerrado

  • Por:
  • VANESSA MORENO LOSADA/Contrapunto
“Buenos días, ciudadana ministra. Disciplina y rehumanización, solo se ve en la Revolución (…) Buenos días, ciudadana ministra. Hacia las mujeres y el hombre nuevo”. Así saludaron 50 reos de Rodeo II a la ministra para Servicios Penitenciarios, Iris Varela, luego de que en ese penal se registraran siete días de angustia para seis trabajadores que se convirtieron en rehenes de los prisioneros.
El pasado viernes 16 de octubre, algunos privados de libertad provenientes de Tocuyito (Carabobo) iniciaron un motín porque no estaban de acuerdo con el Nuevo Régimen Penitenciario y exigían regresar a su cárcel de origen. Otra versión indica que el amotinado, o cabecilla del amotinamiento, era Francisco Antonio Medina Sivira (20), alias El Pollo, quien es procesado como presunto autor material de 13 asesinatos ocurridos entre abril y agosto de 2013, según el Ministerio Público. Fue imputado en diciembre de ese año y su sitio de reclusión fue el Rodeo II.
Después de siete días de conflicto, el pasado jueves la ministra informó a través de su cuenta de Twitter que la situación había sido controlada. Este lunes amplió la información, al señalar que la situación de violencia comenzó cuando un grupo de reos consiguió una caleta (escondite de armas) oculta en las paredes del penal. Se incautaron tres pistolas, un revolver y el facsímil de una granada.
Indicó Varela que tres reos fallecieron durante el motín. Los muertos fueron identificados como Chaín Barrera, herido por arma de fuego; Daniel Hernández, por asfixia mecánica; y Luis Lizarde, quien murió el sábado en la noche, por politraumatismos.
Además, la ministra dijo que 10 trabajadores penitenciarios y un funcionario de la Guardia Nacional Bolivariana (GNB) resultaron heridos. Tres de ellos por la explosión de un artefacto explosivo de fabricación cacera, conocido como mortero; y dos por armas de fuego: el sargento primero de la GNB Gerald Peñaloza y el custodio Franklin Aranguren. Mencionó, sin dar nombres, a otros tres por armas blancas.
El recorrido
La barricada que durante el conflicto estuvo detrás de los kioscos la quitaron. Esos locales, que hasta hace cuatro días habían dado sombra a las mujeres angustiadas por sus presos, estaban desolados. El primer cordón de seguridad se encontraba en la entrada del penal, donde finaliza la acera enrejada por la que circula en fila la visita, una vez al mes.
Allí, funcionarios del Ministerio para Servicios Penitenciarios le solicitaban a cada periodista sus datos y los anotaban en una lista. También pedían el código IMEI del celular y oponían resistencia si el trabajador de la prensa deseaba ingresar un segundo teléfono. “Solo se permite uno”, era la norma que se repetía a lo largo de tres puntos de control para ingresar a la rueda de prensa de Iris Varela en Rodeo II. Sin embargo, accedieron a permitir un segundo aparato.
A menos de 10 pasos, en la segunda alcabala, se repetían las preguntas y las anotaciones. Además, se requisaba al periodista, pese a que en el lugar estaban instalados dos aparatos de revisión parecidos a los que usa la seguridad aeroportuaria. Uno destinado al escaneo de las personas y el otro al de pertenencias. Ambos en mantenimiento por “prevención”.
El último punto de cateo estaba antes del estacionamiento interno del penal, idéntico a los dos anteriores. Entre las tres paradas para ingresar al Rodeo II no había más de 15 funcionarios de la Guardia Nacional Bolivariana (GNB).
En la cancha, ubicada entre las tres torres del internado judicial de Guatire, dispusieron dos toldos para albergar a la prensa y personal penitenciario. Unas 60 sillas de fiesta se colocaron en dos hileras frente a una mesa larga en la que se sentarían los funcionarios del ministerio. Un equipo de sonido, con consola y cuatro cornetas, y dos televisores LSD, completaban el escenario para la rueda de prensa.
En ese mesón se sentaron, ordenadamente y de izquierda a derecha, la directora de Salud, Betty Labrador; la directora de Atención a la Familia del Privado de Libertad, Liana Reyes; la presidenta del Fondo Nacional de Edificaciones Penitenciarias, Adrilú Álvarez; la ministra para Servicios Penitenciarios, Iris Varela; el director de Régimen Penitenciario, Wilmer Apóstol; y el teniente coronel Robert González Mesa, comandante del Destacamento N°443 de la Guardia Nacional Bolivariana (GNB). El director del penal, Wilson Vergel, no se encontraba en el podio. Varela mencionó que estaba herido en una pierna por la explosión de un mortero.
Poco más alla, 50 jóvenes privados de libertad, vestidos de amarillose mantenían firmes, y bajo las órdenes de los funcionarios penitenciarios realizaron saludos militares a la ministra Iris Varela. También entonaron consignas de tinte ideológico, enfocadas en el socialismo.
Varela quiso que antes de la rueda de prensa los representantes de los medios ingresaran a la planta baja del penal, para demostrar que la paz había regresado al centro carcelario. En el recorrido, algunos reos se encontraban fuera de sus celdas y se acercaron a la ministra para que escuchara sus peticiones. Una de ellas era la celeridad judicial.
La máxima autoridad de la cartera penitenciaria saludó a los reclusos de dos dormitorios, conocidos como “Las Letras”, y desde la puerta escuchó cómo ellos le manifestaban que no había hacinamiento.
El tour culminó como empezó: con la despedida al estilo tropa militar por parte de los internos, parados en la mitad de la cancha.
Durante la rueda de prensa, ese grupo se mantuvo en su lugar, todos sentados sobre el pavimento y escuchando lo que Varela informaba a los medios. Supervisados por un empleado del ministerio, seis jóvenes empezaron un partido de baloncesto. En silencio. Otros reclusos se quedaron en la entrada de los pabellones y los demás se asomaron entre los barrotes de las ventanas de cada una de las tres torres y sus cuatro pisos . En silencio. Al final, quienes permanecían afuera fueron llevados a las torres para que "se resguardaran del sol".
La solución
La ministra Iris Varela aseguró que el conflicto en Rodeo II había culminado el jueves pasado, cuando rescataron a los dos últimos rehenes a través de un agujero en una celda del piso dos de la cárcel, por el que además salieron siete reos atrapados por los amotinados. Dijo que desde ese momento se pudo conversar con los detenidos.
Precisó que la violencia se generó cuando un grupo de internos detectó una caleta de armas dentro de una pared, que había sido pasada por alto en las constantes requisas de las autoridades. El viernes, uno de esos internos doblegó a un custodio y lo despojó de su arma de aire comprimido, para entonces buscar el escondite.
“Cuando se comenzó a registrar la violencia -dijo Varela-, apelamos a proteger a la población privada de libertad. Sacamos a la mitad y los pusimos en Rodeo III para resguardarlos. Incluso a los extranjeros, que son un centenar, los pusimos en contacto con las embajadas”. Agregó que el objetivo de los amotinados era desobedecer el Nuevo Régimen y establecer sus propias reglas, motivo por el cual un “grupo pequeño” de ellos será trasladado a otro recinto, de máxima seguridad.
Previamente, familiares de los privados de libertad habían asegurado a Contrapunto que la acción violenta fue parte de una protesta por la falta de alimentos. Ante esta información, Varela indicó que cada 15 días se surte de alimentos a la cocina del penal, y reconoció que en algunas ocasiones la comida no llega.
Yo considero que la ración de comida que se da es suficiente. Hay momentos en que no se da suficiente. Pero no es un hecho regular. A veces, porque no llega el pedido, porque no vienen las cosas que uno pidió, sino otras, o porque no hubo tiempo de que llegaran las cocineras”, alegó.
Informó que se realizará un plan de Siembra y Cría en Rodeo II, en el que se instalará un área agroproductiva para la cría de conejos y aves de corral y el cultivo de tubérculos.
Varela señaló que este año fueron aprobados dos créditos adicionales, por 2.100 millones de bolívares, para la alimentación de los presos a en todo el país.
La denuncia
“Cuando una persona comete un crimen así y se siente apoyado, continúa. Después, cuando se logró cortar la comunicación, se pudo hacer entrar en razón al grupo de personas que mantenía a los funcionarios privados de su libertad ilegítimamente, y se logró resolver la situación”, manifestó la ministra.
Agregó que procederá de manera legal contra el reportero gráfico Jesús Medina, quien publicó en sus redes sociales una conversación con los rehenes Raquel Hernández, trabajadora social; Jesús Guerrero, doctor de Rodeo II; Alexis Montoya, profesor de educación física; y Johan López, custodio de los reos.
“¿Quién en su sana lógica puede creer en las declaraciones de un rehén que está bajo amenaza de muerte? Espero que las autoridades judiciales establezcan las responsabilidades correspondientes, porque si los periodistas no se hubiesen comunicado con los reclusos, el conflicto se hubiese terminado antes”, aseveró.
El nuevo régimen
Según la ministra Iris Varela, 90% de los centros penitenciarios del país se encuentran bajo su control.
En total son 84 recintos carcelarios, de los cuales faltan 11 para establecer al 100% el Nuevo Régimen Penitenciario.
Sin dar nombres, dijo que hay cinco penales en los que todavía no se ha podido iniciar el proceso de reformación, pero aseguró que el Ministerio tiene el control sobre ellos.