22 ago. 2016

Militares atropellan a sus propios compañeros

militares
La Patilla.- El Departamento de Procesados Militares de Oriente, ubicado en La Pica, Maturin, estado Monagas, es otro ejemplo del cinismo y abuso por parte de militares que se dicen llamar revolucionarios, así lo manifiestan familiares de los oficiales, sargentos y soldados que se encuentran allí privados de libertad.

Nota de prensa

Resulta y acontece que el nuevo Director del Deprocemil Oriente, Coronel de la Aviación Ramón Pacheco Molina, quien recibió el cargo el 21 de Julio de 2016, inicio su gestión ordenando medidas drásticas que no venían aplicando sus antecesores, como ordenar revistas denigrantes y humillantes a los familiares que visitan a los oficiales y tropas, por ejemplo indicarle a las damas que se quiten su ropa y prendas intimas y luego se agachen desnudas varias veces.

El pasado 3 de agosto, ordenó una requisa a las celdas y habitaciones de los profesionales y tropas privados de libertad y decomiso una serie de artículos, cuyo costo es muy elevado en la actualidad, que incluye equipos electrónicos, objetos, utensilios de cocina, todos los alimentos contenidos en recipientes de vidrio, como mermeladas, salsa de tomate, ajo, soya, inglesa, mayonesa, aceite, mostaza, condimentos, etc.

Muchos alimentos, los permitió pasar, su propia gestión y luego los decomisa. Además de las herramientas de trabajo que usan para hacer las reparaciones de las deterioradas instalaciones.

Es importante señalar, que los directores anteriores, conscientes del excelente comportamiento, espíritu de colaboración y respeto demostrado por todos los procesados y por las carencias y deficiencias en los servicios, habían autorizado, el uso de estos materiales y equipos, puesto que en dicho centro no existen teléfonos para que los privados de libertad se comuniquen con sus familiares, el servicio médico y odontológico es muy deficiente, el agua no es apta para consumo, motivo por el cual todos deben comprar agua envasada, y lo más importante la alimentación es muy deficiente tanto en cantidad como en calidad, motivo por el cual todos los privados de libertad se ven obligados a cocinar todos los días para no efermarse o padecer de inanición y sus familiares hacen grandes esfuerzos entre la escasez y el alto costo de los productos y la comida para alimentar y dignificar a sus seres amados sin importar las penurias y humillaciones que deben sufrir.

Por todo lo antes expuesto se hace esta denuncia pública y se solicita a las autoridades militares competentes que se autorice la devolución de todo el material que le expropiaron a los oficiales y tropas que se encuentran recluidos en el Deprocemil Oriente.

Finalmente una reflexión, en este Departamento de Procesados Militares no existen pranes, ni bandas armadas, ni tráfico de drogas, ni tráfico de armas, la mayoría de los profesionales y tropas allí recluidos son personas respetables que quizás no tuvieron la suerte de tener un buen comandante que los orientara o se preocupara por los problemas de sus subalternos, y muchos de los delitos imputados a esos oficiales y soldados no hubiese pasado de una mera falta.

Es indignante saber que a escasamente unos ochenta metros esta la cárcel civil y dentro de ella las bandas armadas que sí poseen pistolas, fusiles y ametralladoras, tráfico de drogas, impuesto a la vida, prostitución y todo tipo de actividad ilícita y no hay ningún problema. El mundo al revés.