12 sept. 2016

Gobierno desempolva al “testigo estrella” para “desmontar golpe de Estado”

Caraota Digital.- “Estamos conscientes de la poca credibilidad que (Giovanni) Vásquez puede generar en el colectivo venezolano debido a su intervención como testigo en la muerte de Danilo Anderson; sin embargo, es bueno aclarar que no está aportando información de carácter estratégico ni criminalístico, pero está sindicado en la participación de estos hechos terroristas y eso se está investigando por separado”, afirmó el 5 de septiembre el director del Servicio Bolivariano de Inteligencia Nacional (Sebin), Gustavo González López.
La aclaratoria del exministro de Relaciones Interiores, Justicia y Paz, hace referencia a la detención de Giovanni José Vásquez de Armas, el hombre que es recordado por haber sido el “testigo estrella” a quien el entonces Fiscal General de la República, Isaías Rodríguez, con solo verle los ojos sabía que “decía la verdad” sobre el asesinato del fiscal Danilo Anderson el 18 de noviembre de 2014.

Según la investigación que adelanta González López, el “testigo estrella” de la revolución recibió una transferencia por un monto de 200 mil bolívares para viajar a Maracaibo y participar en una “reunión conspirativa” en la que se fraguarían “acciones terroristas” para dar un golpe de Estado el 7 de septiembre; acusando así al diputado zuliano Lester Toledo; al presidente de la Federación de Centros Universitarios de la Universidad del Zulia, Yorman Barillas; y al expresidente Álvaro Uribe Vélez.

¿Quién es Giovanny Vásquez?

En agosto de 2005 las autoridades venezolanas presentaron públicamente a Vásquez, asegurando que se trataba de médico psiquiatra que fue miembro de las Autodefensas Unidas de Colombia. El hombre ofreció una declaración jurada ante el Tribunal 20° de Juicio de Caracas asegurando que participó en dos reuniones para planificar varios ataques contra miembros del Gobierno nacional y que en caso de ser logrados recibiría 20 millones de dólares para la organización paramilitar del vecino país.
Foto: Archivo
Foto: Prensa MRIJP
En su testimonio corroboró la presunta participación de Otoniel, Rolando y Juan Bautista Guevara en el hecho, al punto que dijo haberles entregado en el terminal de La Bandera 12 kilogramos de C4, explosivo utilizado para acabar con la vida de Anderson. Aunado a ello manifestó que opositores habían planificado la “Operación Cóndor”, cuyo objetivo era matar al presidente Hugo Chávez y a Isaías Rodríguez; plan que luego fue abortado para dar paso al asesinato del fiscal.
El hombre admitió haber trabajado para el Departamento Administrativo de Seguridad (DAS) de Colombia y que se infiltró en los paramilitares para pasar datos al cuerpo de seguridad, y que al ver amenazada su vida en Colombia viajó a Venezuela para solicitar refugio.
Sin embargo, investigaciones periodísticas determinaron que se trataba de toda una novela para incriminar a opositores. Tal es así que sus datos nunca estuvieron registrados en la Asociación Colombiana de Psiquiatría y poseía antecedentes penales en Colombia por el delito de fraude de identidad. Asimismo, constataron que en la fecha que dijo haber estado en las reuniones conspirativas estuvo detenido en una de prisión en la ciudad de Santa Marta.
A raíz de las indagaciones, Vásquez modificó sus declaraciones en varias oportunidades. Sin embargo, en base a su testimonio fueron emitidas órdenes para la detención de la periodista Patricia Poleo, el empresario Nelson Mezerhane, el general retirado Eugenio Áñez Núñez y Salvador Romaní. Mezzerane, Áñez y Romaní se entregaron a las autoridades y se les concedió la libertad bajo fianza en diciembre de 2005, mientras que Poleo nunca se presentó ante las autoridades. Distinta suerte corrieron los Guevara, quienes el 20 de diciembre de 2005 fueron sentenciados a penas entre 27 y 30 años de prisión.
La gota que rebosó el vaso fue en agosto de 2006, cuando en una entrevista con la periodista María Angélica Correa, Vásquez comentó que su testimonio ante el Poder Judicial se trató de un “montaje” que ordenó Isaías Rodríguez. La versión luego fue corroborada por el exfiscal Hernando Contreras, que estando en el exilio reveló que Rodríguez fue quien escribió el “guión” y que de tales “irregularidades” estaba informada Luisa Ortega Díaz, en su entonces condición de Directora de Actuación Procesal del Ministerio Público.
En esa misma entrevista indicó que a Giovanni Vázquez le fue acordado un pago de 3 millones de dólares para que actuara como testigo y que recibía sus pagos en la sede del Ministerio de Interior y Justicia, ente a cargo de Jesse Chacón. El otrora investigador de la muerte de Anderson consideró “graciosa” la forma como el “testigo estrella” recibía sus pagos, que era en “cajitas de zapatos”.
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