2 sept. 2016

Lorent y Gabriel, 2 años presos en La Tumba

CARLOS ALBERTO NIETO PALMA / CNIETOPALMA@GMAIL.COM / @CNIETOPALMA

El próximo domingo 4 de septiembre se cumplen 2 años desde que fueron entregados por el presidente de Colombia, Juan Manuel Santos, al gobierno venezolano, los jóvenes Lorent Saleh y Gabriel Valles, ambos miembros de la organización Operación Libertad y luchadores incansables por el rescate de la democracia en Venezuela.
Lorent Saleh, de 28 años de edad, fundador de la organización Operación Libertad, se ha dedicado desde 2007 a denunciar las violaciones de derechos humanos en Venezuela ante medios de comunicación y organismos nacionales e internacionales. De igual manera, ha emprendido una importante lucha pacífica por la liberación de los presos políticos en el país, logrando en 2011, a través de una huelga de hambre de 23 días ante la sede de la OEA en Caracas, una mediación efectiva que conllevó la liberación de 7 presos políticos venezolanos y la atención médica y beneficio para muchos otros. A causa de su activismo, fue fuertemente perseguido por el gobierno venezolano, por lo que en reiteradas ocasiones ha sufrido agresiones, detenciones arbitrarias, amenazas y torturas físicas por parte de funcionarios de seguridad y gobernantes del Estado. Por este motivo, decide salir del país en mayo del año 2013. Desde ese momento, se radicó entre Costa Rica y Colombia, naciones desde las cuales continuó denunciando la situación de derechos humanos en Venezuela ante organismos internacionales y medios de comunicación.
Gabriel Valles tiene 29 años de edad, es ingeniero de sistemas y empezó su activismo en Operación Libertad en 2014. Ha sido gran apoyo en la lucha de esta organización por los derechos humanos y el retorno a la democracia en el país. Vivía también en Colombia junto a Lorent Saleh y estando allá le toco participar en el Foro Nacional de Victimas de la FARC que se hizo en el año 2014 en la ciudad de Cali. Allí denunció a las víctimas venezolanas de las FARC. Estas denuncias también las presentó en el Congreso Nacional Colombiano.
Lorent fue detenido el 4 de septiembre de 2014, en Bogotá, y Gabriel, en Cúcuta, por funcionarios del servicio de inteligencia colombiano de manera ilegal y arbitraria. Al ser detenidos sin orden de captura, no se les informó en ningún momento de las razones de su detención, ni el lugar al cual serían trasladados. El gobierno de Juan Manuel Santos violó vilmente el artículo 3 de la Convención Contra la Tortura, según el cual “ningún Estado Parte procederá a la expulsión, devolución o extradición de una persona a otro Estado cuando haya razones fundadas para creer que estaría en peligro de ser sometida a tortura”.
Desde su detención Lorent y Gabriel se encuentran permanentemente en los calabozos del sótano 5 de la sede principal del Sebin en Plaza Venezuela, Caracas, a los que se les ha dado el nombre de La Tumba, debido  a sus características: celdas de 2x3 metros, de piso negro, paredes completamente blancas y luces blancas intensas, sin ventanas, ventilación artificial, todo el lugar está equipado con cámaras de seguridad y micrófonos. Durante los primeros ocho meses fueron sometidos a un confinamiento solitario permanente en el que no podían salir de su celda en ningún momento, a excepción de las pocas veces que iban al baño; no podían tener contacto con los otros dos reclusos del lugar; fueron privados de toda estimulación sensorial normal, ya que no se les permitía poseer ningún objeto personal; no podían tener reloj y por ello no sabían la hora; eran sometidos las 24 horas a temperaturas extremas (8°C aproximadamente), lo que en ocasiones les causaba dolor y reducía su movilidad corporal; no tenían acceso a salidas al sol, a ningún tipo de información del exterior a través de periódicos, o acceso a radio o televisión; tampoco tenían acceso a llamadas telefónicas, solo se les permitieron las visitas de sus madres y abuela dos veces a la semana durante 4 horas. Fueron víctimas de chantajes por parte de la entonces fiscal 20º nacional (hoy en día ascendida al cargo de viceministra del Sistema Integrado de Investigación Penal), Katherine Harrington, quien les ofrecía el cese de las torturas y beneficios en el lugar de reclusión, a cambio de que firmaran una declaración falsa en la que se declararan culpables de las acusaciones mediáticas e incriminaran a líderes políticos de oposición en planes ficticios de violencia y terrorismo en contra del gobierno de Nicolás Maduro. Ni Lorent ni Gabriel accedieron en ningún momento a estos chantajes ni han levantado falsos testimonios.
Han trascurrido dos años desde el comienzo de esta historia de horror que les ha tocado vivir a Lorent y a Gabriel sin que hasta ahora hayan tenido la audiencia preliminar. Casi 30 diferimientos por parte del Tribunal 6º de Control del área metropolitana de Caracas, a cargo del juez Miguel Graterol Maneiro, por razones desconocidas; sin duda, una grave violación al debido proceso. Esta audiencia debió de efectuarse en los primeros 2 meses de su detención.
Mientras desde La Tumba, Lorent y Gabriel luchan por el regreso a la democracia en Venezuela, los venezolanos lo hacemos desde las calles. Cuando este horror se termine, que espero sea muy pronto, volveremos a verlos en las calles como siempre lo han hecho luchando por la libertad.