16 abr. 2017

LAURA PÉREZ DE MOLINA: ALGÚN JUEZ TENDRÁ LA VALENTÍA DE TOMAR LA DECISIÓN CORRECTA

Laura Pérez, esposa de Luis Enrique Molina, aún confía. Ella cree que algún juez tendrá la valentía de tomar la decisión correcta en el caso del 11 de Abril.
El distinguido Luis Enrique Molina fue condenado a 30 años de prisión por el delito de homicidio calificado en grado de complicidad correspectiva. Hace 14 años fue separado de su esposa y su hija. La segunda niña nació estando él en la cárcel.
El 11 de abril de 2002, Laura llamó a su esposo. El le respondió: “Estoy en plena balacera, estoy bien, yo te llamo”. El día de la sentencia pensó en su hija, pensó en Molina. Se ha revestido de paciencia, calma, amor. “Trato de no pensar en el tiempo, porque mientras más lo hago más eterno se te hace”.
Al principio de esta historia, los familiares estuvieron muy callados porque los habían amenazado con que e la vida de ellos corría peligro o podían enviarlos a una cárcel de extrema seguridad. Luego decidieron levantar la voz, con cordura, para que ellos no corrieran peligro. Comenzaron a introducir escritos en tribunales pidiendo celeridad. Aún no han logrado nada
A su esposo le dice que esta prueba es un designio de Dios, que son caminos que deben seguir llevando lo mejor posible. “Dios no nos pone pruebas que no podamos superar”
Laura Pérez critica a la justicia. A todos los funcionarios de la Policía Metropolitana los sentenciaron por lesiones, homicidio calificado en grado de complicidad correspectiva. “No pudieron establecer una persona específica. Es imposible que ocho personas mataran a dos con una misma bala. Como no tenían esa prueba, los condenaron a todos por complicidad correspectiva. Ni Eladio Aponte Aponte, que redactó la sentencia, te lo puede explicar”
Hasta el mismo presidente sabe que somos inocentes, que no se cometió ningún delito, atestigua. “Si para ellos lo cometimos, ya lo pagamos”. Ya mi esposo tiene 14 años preso, le corresponden 3 medidas alternativas al cumplimiento de la Pena. “A estas alturas de la vida ya nos tiene que tocar la justicia real”