20 jun. 2017

Padre de Juan Pernalete: “Mi hijo es mi héroe porque es un ejemplo a seguir”

Familia Juan Pernalete

Paola Martínez / @mpaolams
Video: Abrahan Moncada / @Monkda92
Runrunes.- José Pernalete y Elvira Llovera perdieron a su hijo el 26 de abril, cuando Juan Pablo fue asesinado por un Guardia Nacional Bolivariano.
Hoy pasan el día del padre sin el único hijo que tuvieron, e intentan limpiar su nombre de los adjetivos de “terrorista” y “criminal” que voceros del oficialismo han usado para descalificar a los jóvenes como Juan Pablo, que piensan diferente y solo quieren un mejor país.
José Pernalete acomodaba cuidadosamente, en el sofá y la mesa de la salita de entrevistas, los uniformes, trofeos, medallas, fotos, reconocimientos y otros recuerdos que conserva de su hijo Juan Pablo Pernalete Llovera, asesinado el 26 de abril cuando manifestaba contra el gobierno de Nicolás Maduro. Mientras colocaba cada objeto, preguntaba con insistencia: “Esto lo hace un terrorista?, Esto lo hace un terrorista, ha?”.
Todo lo fue sacando poco a poco de bolsas y carpetas con organizadores de plástico transparente: Las franelillas del equipo de baloncesto del Colegio María Santísima, donde Juan Pablo estudió hasta bachillerato; el uniforme del quinteto de la Universidad Metropolitana, donde cursaba Contaduría; las cartas de reconocimiento que recibió de los organizadores del Modelo de Naciones Unidas y la NBA; las fotos de su graduación; los vídeos de los perros que rescató; las medallas de las competencias que ganó; las tarjetas que le regalaba a su mamá y las reflexiones que escribía en hojas blancas y pegaba en el closet de su cuarto.
“Lo asesinaron por expresarse, por querer un mejor país. Miren todo lo que hizo mi hijo con tan solo 20 años. Qué más habría hecho si lo hubieran dejado vivir?”, dijo el padre del estudiante asesinado con una bomba lacrimógena disparada por un GNB. Intentaba en vano contener el llanto, sin detenerse en su misión de mostrar con orgullo cada pieza de su tesoro familiar. Nunca se sentó, recorría sin parar la pequeña habitación, revisaba entre los papeles y consolaba a su esposa Elvira Llovera, que lo acompaña en la tarea de dar a conocer quién era Juan Pablo Pernalete, su único hijo.
Para José Pernalete, su hijo es un héroe. “Tal vez el héroe de muchos, porque es un ejemplo a seguir”. Por esa razón, él y su esposa se han dado a la tarea de mostrar la historia de su hijo, mostrar pequeños retazos de lo que hizo en sus 20 años de vida, y de su personalidad.
Elvira Llovera reconoce que temía cada vez que Juan Pablo dejaba la casa para participar en las manifestaciones opositoras. “¿Cómo podía decirle que no, si él luchaba por los ideales en los que creía?. A veces me pregunto, ¿y si no hubiera ido ese día? Pero sé que hoy estaría todavía luchando en las calles por querer un mejor país”.
“Por eso su papá y yo vamos a seguir luchando por él, y tenemos que dar a conocer su historia para que vean a qué muchacho y a que familia destruyeron”.
Gran jugador de básquetbol, protector de los animales, defensor de los necesitados, estudiante de altas notas, participante de modelos de naciones unidas. Son algunos de los rasgos con que los Pernalete Llovera recuerdan a su hijo y por los cuales personas dentro y fuera de Venezuela también lo recuerdan.
Desde niño, participó en incontables partidos de basquetbol de la Liga Nacional Estudiantil y representó al país a nivel internacional cuando jugó con el equipo venezolano en la Eurobasket. Su gran habilidad con el balón le ganó puestos en todos los equipos de las instituciones donde estudió, tanto a nivel primario y secundario como universitario, cuando estudió un semestre en la Universidad Central de Venezuela (UCV) y luego en la Universidad Metropolitana (Unimet) que lo becó por su excelente desempeño en el deporte. Sus padres conservan todas las camisetas que usó en sus juegos.
Unas semanas atrás, uno de los sueños del fanático del baloncesto llegó a hacerse realidad cuando la NBA (Asociación Nacional de Basquetbol de Estados Unidos) conoció la historia del joven y le envió una carta dando las condolencias a los padres.
Otra carta les llegó a los padres de parte de Eduardo Abrams, secretario General del Modelo de Naciones Unidas del Colegio María Santísima, donde Juan Pablo estudió. “Hasta este día aún reconozco que él le salvó la vida a MASMUN. No exagero cuando digo que cayó como un ángel ante nosotros”, escribió Abrams sobre su antiguo compañero.
En la Universidad Metropolitana el joven cursaba la carrera de contaduría para seguir los pasos de su madre.
Frente a una decena de trofeos, un centenar de medallas y reconocimientos, José Pernalete admitió que él junto a su esposa continuarán luchando para que los sueños de su único hijo se cumplan. “Nos tocó esto y no se lo deseamos a nadie. Pero tenemos que salir adelante”.
A pesar de su aflicción, la importancia de la protesta no ha disminuido para ellos. Al contrario, creen que cada uno de los jóvenes que salen a las calles a protestar por la libertad y el bienestar son unos valientes. “Ellos llevan una responsabilidad tan grande por el país, por todos nosotros”, dijo Llovera.
Los demás jóvenes que han perdido la vida durante las protestas de los últimos dos meses y medio han estado en sus pensamientos y oraciones. “Todos esos muchachos tienen una historia que contar, una historia bonita, que no son historias de delincuentes. Son héroes”.
“Mi hijo dejo muchas cosas buenas por hacer”
Los ideales de Juan Pablo quedaron plasmados en cartas y escritos que pegaba en su armario, papeles a los que sus padres ahora se aferran para mantener vivo su recuerdo.
Escrito Juan Pernalete
Uno de los escritos que Juan Pernalete mantenía en su armario
Una de sus últimas cartas, escrita en el 2014, fue dedicada a su madre. “Hay palabras que nunca salen de mis labios por creer que no son necesarias, pero hoy madre quiero decirte muchas cosas con la esperanza de que no sea tarde, decirte que te amo, gracias por darme la vida y luchar por mi”.
La amabilidad de su hijo no desvanece de la memoria de sus padres, quienes adoptaron una niña con cáncer hace años y recuerdan que, cuando su hermana adoptiva necesitó una costosa operación para batallar con su enfermedad, Juan Pablo vendió el carro que le habían regalado para ayudar con los gastos, por los cuales aún mantienen deudas.
Elvira y José quedaron con seis perros –Canelo, Tequila, Dulcita, Cossette, Napoleón y Abril – y un gato –Richard Parker–, todos rescatados por Juan, quien llegó a tomar cursos de primeros auxilios para animales. A los perros que no pudo mantener en su casa, los bañaba y curaba para encontrarles otro hogar en donde fueran bien cuidados.
Carta Juan Pernalete
Carta de deseos de navidad que Juan Pernalete escribió en 2008
Los Pernalete Llovera recordaron, con lágrimas en los ojos y el atisbo de una sonrisa en el rostro, las reuniones que hacía su hijo con sus amigos en su casa, en las cuales siempre era el centro de atención. Como el día en que pidió permiso para hacer una pequeña fiesta de fin de año escolar en su casa, pero terminaron asistiendo más de 80 personas, relata José Pernalete, a quien le tocó repartir los pasapalos en esa ocasión. “Nos sobran historias que contar”, dijeron.
Una hora después de haber iniciado la entrevista aún había álbumes de infancia por mirar, fotos del bebé Juan Pablo, la tarjeta de vacunación, un pañal y el primer monito que utilizó, que su madre guarda en una cajita de regalo. Dos cuadros que su amigo, Oscar Olivares, hizo de él tras su muerte también estaban allí.
José y Elvira Pernalete detallaron con ejemplos los valores y la responsabilidad que le habían inculcado a su hijo. Leyeron el contrato familiar que habían suscrito con Juan para regular el usos del celular y recalcaron que el muchacho de 20 años era muy religioso. “Iba a misa todos los domingos. El decía que quería estar cerca de Dios”.