24 nov. 2017

Profesor de la Universidad de Carabobo ha perdido 28 kilos desde que está preso por razones políticas

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Caraota Digital.- Santiago Guevara no es un hombre obeso. Siempre ha procurado mantener un peso estable al padecer de cuatro patologías que así lo obligan. Pero ahora está realmente delgado. Ha perdido 28 kilos en los nueve meses que este jueves cumple en un calabozo de la Dirección General de Contrainteligencia Militar (Dgcim) en Caracas.

Sus abogados ha insistido en que no hay pruebas que inculpen al académico, que en diciembre cumplirá 67 años. Tampoco ha tenido oportunidad de defenderse porque la audiencia preliminar no se ha celebrado al estar incluido en la misma causa del general Raúl Baduel, a quien el Gobierno lo mantiene en condiciones de aislamiento que atrasan el proceso en contra del profesor, alertó José Ángel Ferrer, vicerrector administrativo de la UC y amigo personal de Guevara. Recientemente los abogados solicitaron la separación de los casos, pero aún no han obtenido respuesta.
Otra situación que alarma es que no se ha realizado la junta médica solicitada por sus defensores. “Solo le han hecho algunos exámenes menores que no son suficiente para atender sus cuatro patologías”. El profesor sufre de colon irritable, hipertensión arterial, diabetes y artritis inflamatoria. Son enfermedades que se han agravado como consecuencia de las condiciones de reclusión, aunque recientemente se le permitió recibir una dieta ajustada a sus enfermedades, pero todavía tiene severas restricciones para caminar, hacer ejercicios y tomar sol.
Ferreira es optimista pese a todo el panorama. “Hemos visto en los últimos días que se escucha más a la defensa, con algunos requerimientos y nos hace optimista en que se le de una medida cautelar o casa por cárcel y cualquiera de las dos es positiva en virtud de su salud. Sabemos que es inocente y esperamos que pueda estar en libertad muy pronto para que esté en Navidad con nosotros”.

La noche del 21 de febrero funcionarios de la Dgcim visitaron a guevara en su residencia, ubicada en la avenida Bolívar Norte de la ciudad de Valencia. Ese martes se lo llevaron para “hacerle unas preguntas” mientras estaba con su madre de 86 años, quien depende del cuidado del profesor. Lo trasladaron a Caracas para la audiencia de presentación ante el Tribunal Primero de Control de la Corte Marcial en Fuerte Tiuna. Le imputaron traición a la patria e instigación a la rebelión y le dictaron privativa de libertad.
En principio se planteó que su último artículo publicado el 2 de febrero en el portal español www.elboletin.com titulado “De Goya a la sana prospectiva”, resultó incómodo para el Gobierno y fue la causa de su detención. Posteriormente se habló de una reunión que tuvo el profesor en diciembre de 2016 en una panadería de Maracay, en la que para personas ligadas al oficialismo “se planificó un golpe de estado”.
Pero Guevara no es el único miembro de la UC que sigue preso por razones políticas. Simón Mora, esposo de la decana de odontología también lo está. Este jueves cumplió 101 días en en el Centro Nacional de Procesados Militares (Cenapromil) de Ramo Verde, y le han diferido dos veces la audiencia preliminar. Su detención se dio por haber tenido posesión de las llaves de un almacén donde presuntamente se reunieron varios opositores de Carabobo, previo al asalto ocurrido en la 41 Brigada Blindada el pasado 6 de agosto.
Román Rojas, director del comedor universitario del campus La Morita, en Aragua, también está tras las rejas.“Él es activista político como coordinador de Voluntad Popular, pero el proceso en que se le trata de involucrar no tiene sentido, no hay argumentos para tenerlo también preso”, aseguró Ferreira.